9.10.07




En Japón he recorrido calles sin nombre como un monje mendicante y se me han llenado los oidos de sonidos nuevos
Y me han arrancado el corazón
He visto carpas del tamaño de mi brazo y cuervos siniestros advirtiendo con graznidos que me estaba equivocando
Y lo han pisado
He llevado kimono mientras bebía sopa de miso y dilatación-contraccion en mudanzas bajo lluvia horizontal.
Y no lo puedo arreglar
Me han dado pegamento en el pelo y he saludado a los kami y a los muertos y a Buda, que no escuchan los ruegos de esta loca.
Y todavía
En Japón. 
Bajo la soledad de neón, vacío de motocicleta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario