17.7.08

say no more






valientes soldados que entierran el hacha de guerra y cuelgan los penachos. asaltadores de caminos, samurais viejos sin fuelle, es hora del saludo último.


¿es posible que todo haya sucedido tan rápido? en esta realidad de semanas relámpago no se pueden contar las horas con dedos quebrados: pasan a penas sin hacer ruido mientras se acumulan lavadoras y se acaba el papel higiénico.

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