18.2.10



Aboritánicos eastcoasters timados por John Batman, que a cambio de unas mantas y un par de platos compró los verdes pastos que desembocan en el Yarra. Y la tierra se llenó de convictos delincuentes que no cabían en las cárceles de Londres. Desde Wollongwong hasta Katoomba, montañas azules, pelícanos y conejitos de playboy bailan a ritmo de didjeridu bajo un sol que va directo a las pieles, sin capa de ozono oiga. Canguros in the night exploran up and down los cuatro mil kilómetros de Océano Pacífico que lamen la costa entre fábricas de caña de azúcar y árboles antiguos. Medusas hipnotizadas en el Trópico de Capricornio mientras John y Elizabeth MacArthur crían ovejas y beben rum rum en las agradables noches de verano. Cargada de romero, vuelvo a nacer desde el amarillo. Never been so far away from home. 

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