28.12.10

snow-a-days



Cansada la cabeza, apenas reposa entre manjares occidentales y sacudidas de jet-lag y claro, una pierde la facultad de escoger el idioma en el que comunicarse.  Se vuelve entonces a lo más primario, queridas primeras palabras de carácter elemental: buenas noches, por poner un ejemplo cualquiera. Otra vez y  sin embargo todo nuevo;  doble almohada y jarra en la nevera. 
Doce grados bajo cero que congelan el asfalto y agitan las calefacciones.

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