26.12.12

la ruda realidad









"En pocas palabras: me alegro de que usted se haya salvado del peligro que representa el caer en todo ello y ahora viva, en un lugar cualquiera, solitario y valiente en medio de una ruda realidad. ¡Ojalá pueda el año que está por llegar, mantener y afirmarlo en ella!" 

(Rainer María Rilke, Cartas a un jóven poeta

Justo cuando Rilke me felicitaba la Navidad,  las infantas salían de la exposición temporal, con sus veinte guardaespaldas y sus niñeras inglesas que entienden de aplicaciones para smart phones. 
Después del Fin del Mundo, la tranquilidad es notable desde mi nueva torre de vigilancia, a pesar del viajar constante en trenes que se balancean como barcos.