17.12.14

Ono




La señora Ono parecía haber absorbido, por un momento, todos los rasgos de su marido. Había desaparecido su mirada plácida y horizontal plantada en medio de un rostro totalmente redondo y sin demasiadas arrugas para dejar paso a unas cejas crispadas iguales a las de su esposo. Incluso la cara se había alargado un poco. Esto me preocupó y llegué a pensar que el señor Ono quería espiar nuestras conversaciones desde el cuerpo de su señora.

15.12.14

William



¿Y me iba a olvidar de ti? ¡Atrás, perro! ¡Forzoso te será oírme! ¡Si el Cielo te reserva calamidades tan horribles que sobrepujen a las que imploro para ti, ¡oh!, que las retenga hasta que maduren tus pecados y arroje entonces sobre ti su indignación, perturbador de la paz del mísero universo! ¡Que el gusano de la conciencia roa sin descanso en tu alma! ¡Que mientras vivas, tus amigos te sean sospechosos de traidores y tengas a los traidores más pérfidos por tus mejores amigos! ¡Que jamás cierre el sueño tus aviesos ojos, a no ser para que una horrorosa pesadilla te espante con un infierno de horrendos demonios! ¡Desfigurado por el espíritu del mal, aborto, cerdo, devastador, sellado al nacer para esclavo de la Naturaleza e hijo del Averno!¡Oprobio del vientre pesado de tu madre! ¡Engendro aborrecido de los riñones de tu padre!¡Andrajo del honor! ¡Te detesto!


Reina Margarita en Ricardo III. William Shakespeare 



13.12.14

hello, I must be going







Mujer hecha de algodón, de seda, de hierro puro 
quisiera que mi mano fuera la mano que talló 
tu pecho blando en material tan duro 


AV

11.12.14

モナムール東京










やっぱりあなたは移り気な男の人なのね
あんなに素敵な想い出がただ消えてゆくのあの夏の日あなたの腕の中で私は甘い夢を見ながらふるえて眠ったのさようならモナムール
ひとりぼっちであてもなく街をさまようの涙あふれて目の前が何にも見えない,
モナムール東京

P5

25.11.14

金閣寺





El pasado no se contenta con arrastrarnos hacia él. Entre todos nuestros recuerdos, hay algunos, desde luego pocos, que en cierto modo están dotados de porderosos resortes de acero, y cada vez que hoy los tocamos se sueltan inmediatamente y nos catapultan hacia el Futuro
Mishima

23.11.14

1200





A diferencia de otras zonas turísticas, como el bosque de bambú de Arashiyama o el conocido Pabellón de Oro, este lugar  descansa solitario entre sombras de arce japonés. Acompañados por tres turistas más, estuvimos una media hora observando las caras sonrientes talladas en piedra de los 1200 rakan que allí habitan. 
Fui muy feliz en este lugar y también en el pequeño autobusito que nos llevó hasta ahí. Viendo semejante bosque a pleno sol, Kioto, por primera vez en mi vida, me parecía un lugar agradable.