25.11.14

金閣寺





El pasado no se contenta con arrastrarnos hacia él. Entre todos nuestros recuerdos, hay algunos, desde luego pocos, que en cierto modo están dotados de porderosos resortes de acero, y cada vez que hoy los tocamos se sueltan inmediatamente y nos catapultan hacia el Futuro
Mishima

23.11.14

1200





A diferencia de otras zonas turísticas, como el bosque de bambú de Arashiyama o el conocido Pabellón de Oro, este lugar  descansa solitario entre sombras de arce japonés. Acompañados por tres turistas más, estuvimos una media hora observando las caras sonrientes talladas en piedra de los 1200 rakan que allí habitan. 
Fui muy feliz en este lugar y también en el pequeño autobusito que nos llevó hasta ahí. Viendo semejante bosque a pleno sol, Kioto, por primera vez en mi vida, me parecía un lugar agradable. 

19.11.14

愛宕念仏寺










Dicen que la fantasía es un lugar donde siempre llueve, pero yo no estoy de acuerdo.
Nunca quise rendirme, hasta que me rendí.
Fue el final de una huida larguísima con tañido de campanas en el jardín de los mil rakan sonrientes.

18.11.14

7.11.14

伏見稲荷大社




Un poco renqueantes con nuestro catarro a cuestas comenzó a llover en la montaña de los miles de torii (no pude contarlos) del templo de Futami Inari, que justo cumplia 1303 años.
Después de escuchar mentalmente las plegarias de los comerciantes y de dar las gracias por el arroz, los kitsune sonrientes prometían guardar bajo llave los tesoros más preciados. Más tarde, ya en los puestos cercanos a la estación comimos senbei con inmensa satisfacción y sonrisas de cansancio.

5.11.14

東大寺、奈良





Todas las personas que no vimos durante nuestro paseo estaban aquí, en el gran templo, con la réplica del gran Buda. Ríos de escolares con gorras amarillas, ordas de turistas con mochilas tipo sherpa. Peor que en el metro. Como todo el mundo, entramos, dimos la vuelta al recinto y huimos a lugares más tranquilos.